ESTRATEGIAS COGNITIVAS
“El factor que distingue un buen aprendizaje de otro malo o inadecuado
es la capacidad de examinar las situaciones, las tareas y los problemas, y
responder en consecuencia.” Nisbet y Shucksmith.
“La frase anterior es un claro ejemplo de la importancia que
tendrá nuestro procesamiento y análisis del pensamiento critico en nuestra
sintaxis de información, aprender a resolver y encontrar el camino más fácil y
adecuado para la problemática presentada.”
Presentación Una de las condiciones primordiales para lograr
aprendizajes profundos es el desarrollo de habilidades básicas del pensamiento
que permitan analizar y organizar la información que recibimos del exterior
para una mayor comprensión. Planificar, supervisar y evaluar la ejecución de
nuestras acciones favorece el uso espontáneo y autónomo de estrategias, además
de facilitar la movilización de saberes a otros contextos. La formación
universitaria requiere de una serie de destrezas que permitan llevar nuestro
aprendizaje hacia el desarrollo de habilidades cognitivas de orden superior, de
manera que integremos a nuestro actuar las estrategias más adecuadas que nos
permitan autorregular los aprendizajes. Aprender a aprender significa estar
consciente de lo que aprendemos, de nuestras capacidades, habilidades y
destrezas; es desarrollar competencias que nos permitan una asimilación crítica
de la información que recibimos a diario. Por lo tanto, el desarrollo del
presente tema pretende responder a las siguientes preguntas:
¿Cómo aprendo? ü
¿Qué estrategias utilizo para aprender?
Para iniciar, es importante que identifiquemos cuáles son los procesos
básicos del pensamiento y cómo se relacionan con el aprendizaje, para tomar en
cuenta que aprender a aprender implica tener conciencia de qué y cómo estamos
aprendiendo. González (2003) comenta que el pensamiento es indispensable para
la existencia de las personas, pues éste te ayuda a saber dónde te ubicas, cómo
superar dificultades, cuáles son tus objetivos, cómo evaluar si has logrado tus
fines y qué harás después. Para ello, el pensamiento requiere llevar a cabo una
serie de procesos cognitivos que permitan asimilar las experiencias que te
proporcionan los sentidos; esto es lo que se conoce como habilidades básicas
del pensamiento. Cabe señalar, que a pesar de ser un proceso que realizas de
manera automática, es importante que lo reconozcas para que lo uses de manera
contextualizada. Realicemos el siguiente ejercicio para reflexionar en las
diferentes habilidades que ponemos en juego cuando resolvemos un problema.
Laura fue al zoológico a visitar a los pandas y cuando regresó le
contó a Arturo cuántos pandas vio. 1. Usa las siguientes claves para resolver
este problema: · El
número de pandas es un número impar. ·
El cuidador del zoológico estaba alimentado a uno. La suma del resto de pandas
era múltiplo de 4. · El
número de pandas es mayor que 3 y menor que 13. ·
El número total de pandas es un múltiplo de 3. ¿Cuántos pandas había en total?
2. Cuando llegues al resultado, analiza cuál fue el proceso que seguiste para
resolver el problema. ·
¿Realizaste una operación mental? ·
¿Utilizaste algún recurso que te permitiera visualizar el problema? 3. Ahora
pídele a algún compañero o familiar que resuelva el mismo problema y te comente
cómo llegó a la solución. ·
¿Utilizó el mismo procedimiento que tú? ·
¿La forma en que resolvió el problema fue más fácil o más compleja que la que
utilizaste tú?
Como podemos observar, la forma en que cada persona resuelve distintos
problemas tiene que ver con las habilidades y destrezas intelectuales que pone
en funcionamiento para hacerlo y éstas son distintas en cada persona. A
continuación, conoceremos por qué.
Para aprender a aprender, primero necesitamos saber cómo aprendemos.
El aprendizaje es un fenómeno social que acontece en el ámbito personal, y como
tal, es intransferible. Aprender consiste en acumular experiencias
reutilizables en el futuro, y para ello se necesita motivación, tiempo y
práctica. Ahora bien, esto no significa que el aprendizaje sea individual y
aislado. Las personas somos seres sociales, que aprenden de otros y con los
otros. Cabe destacar que el aprendizaje depende de distintos procesos mentales.
Así, se tiene que el pensamiento está definido por toda una serie de
operaciones o procesos mentales, cuya ejecución activa la capacidad de pensar y
la perfecciona. De acuerdo con León (2006), “El pensamiento se refiere a la
manipulación y combinación mentales de representaciones internas, siendo las
materias primas fundamentales las imágenes, los conceptos, palabras y los símbolos”
(p.44). Los procesos básicos del pensamiento son los que nos permiten
sobrevivir, además de ser la base para el desarrollo de habilidades del
pensamiento complejo. Aunque no existe una categorización única, diversos
autores coinciden en que son cinco las habilidades o procesos cognitivos
básicos, mismos que a continuación se mencionan.
1.
Observación: proceso mental de fijar la atención
en una persona, objeto, evento o situación, a fin de identificar sus
características, las cuales tienen que ser representadas mentalmente y
archivadas en la mente, de modo que sean recuperables en el momento que se
desee (De Sánchez, 1995, p.29). 2. Comparación: consiste en establecer
diferencias y semejanzas entre personas, objetos, eventos o situaciones. El
establecimiento de semejanzas permite generalizar, en tanto que el de
diferencias permite particularizar, y como consecuencia, comparar (De Sánchez,
1995, p.57). 3. Relación: se da una vez que se obtienen datos, producto de la
observación y de la comparación. La mente humana realiza abstracciones de esa
información y establece nexos entre los datos, informes, experiencias previas y
teorías. Establecer relaciones es conectar los resultados de la exploración,
vincular información y, por lo tanto, realizar una habilidad de pensamiento más
compleja que las anteriores (De Sánchez, 1995, p.64). 4. Clasificación: proceso
mental que permite identificar y agrupar personas, objetos, eventos o
situaciones con base en sus semejanzas y diferencias; es una operación
epistemológica fundamental para definir conceptos y plantear hipótesis (De
Sánchez, 1995, p.64). 5. Descripción: proceso por el cual se informa, de manera
clara, precisa y ordenada, las características del objeto (persona, evento o
situación), de lo general a lo particular, de lo inmediato a lo mediato,
dependiendo de su propósito. En un primer nivel de conocimientos, describir
consiste en dar cuenta de las características de lo que se observa, compara,
conoce y analiza. En el nivel reflexivo de pensamiento (analítico) también se
describen las relaciones, las causas y sus efectos, los cambios que se
presentan (De Sánchez, 1995, p.64).
Las habilidades
analíticas del pensamiento surgen cuando las habilidades básicas se refinan, de
modo que para lograrlo es necesario reflexionar y estar conscientes de la forma
y momento en que se utilizan estas habilidades y, además, ser capaces de
transferirlas a diferentes situaciones.
¿Estrategias de
aprendizaje o técnicas de estudio?
Todas las personas
utilizan estrategias que les permiten apropiarse de saberes que son necesarios
para enfrentar las diferentes situaciones de la vida diaria; sin embargo, no
siempre son conscientes del uso que hacen de ellas ni tienen un panorama claro
de cómo y dónde utilizarlas. En el ámbito académico, el desarrollo de estas
estrategias permite ir desarrollando habilidades de aprendizaje que nos
facilitan el acceso a los diferentes materiales de estudio con los que nos
enfrentaremos.
Aprender a
aprender implica la capacidad de reflexionar en la forma en que se aprende y,
por ende, actuar en consecuencia. Por ello, a continuación, abordaremos qué son
las estrategias cognitivas, iniciando con su definición, la diferencia entre
estrategias y técnicas de estudio, su clasificación y la función que éstas
tienen en el aprendizaje. De acuerdo con Monereo, las estrategias de
aprendizaje son:
“Procesos de toma
de decisiones (conscientes e intencionales) en los cuales el alumno elige y
recupera, de manera coordinada, los conocimientos que necesita para
cumplimentar y una determinada demanda y objetivo, dependiendo de las
características de la situación educativa en que se produce la acción” (Citado
por Díaz-Barriga y Hernández, 2007, p.24).
Las estrategias
van desde las simples habilidades de estudio como el subrayado de la idea
principal, hasta los procesos de pensamiento complejo como el uso de analogías
para relacionar el conocimiento previo con la nueva información, además del
aprendizaje estratégico que nos permite transferir el conocimiento de un
contexto a otro. El uso de estrategias está asociado a otro tipo de recursos y
procesos cognitivos de los cuales disponemos. Algunos autores concuerdan con la
necesidad de distinguir varios tipos de conocimiento que interactúan entre sí
cuando utilizamos estrategias, mismos que se describen a continuación
(Díaz-Barriga y Hernández, 2002, p.235)
Cabe mencionar que
las estrategias no son simples técnicas de estudio, sino que se apoyan en éstas
para lograr su finalidad; es decir, las técnicas son una serie de actividades
específicas que llevamos a cabo cuando estudiamos (repetir, subrayar,
esquematizar, realizar preguntas, deducir, entre otras) y que también solemos
utilizar de forma automática, porque estamos habituados a ellas. Dicho de otra
forma, las estrategias son guías de acciones que debemos seguir para llegar a
un resultado; por tanto, son siempre conscientes e intencionales y están
dirigidas a un objetivo relacionado con la solución de problemas, la
elaboración de un producto académico determinado o un desempeño que implique la
realización de un conjunto de tareas articuladas para lograr un fin. Las
estrategias tienen un grado de flexibilidad que nos permite utilizarlas cuando
lo requiramos. En este sentido, es necesario enfatizar que no son recetas que
debamos aplicar al pie de la letra, pues el uso que hagamos de ellas va a
depender del objetivo que deseamos alcanzar y del tipo de tarea que
emprendamos.
Para que una
acción que llevamos a cabo sea considerada como una estrategia, es necesario
que cumpla con las siguientes características: ·
Implica la selección y uso de nuestros propios recursos y de aquellas
capacidades de las que disponemos. ·
Está constituida por una serie de técnicas, destrezas y habilidades. · Su uso no es automático;
debe existir una planeación previa y un control durante su ejecución. · Cuenta con un componente
motivacional; es decir, debe considerarse útil para el aprendizaje. · Se utiliza en función de
las demandas contextuales y la consecución de ciertas metas de aprendizaje. De
acuerdo con Díaz-Barriga y Hernández (2002), las estrategias se pueden dividir
en tres grandes categorías: Ø
Estrategias cognitivas Ø
Estrategias metacognitivas Ø
Estrategias de manejo de recursos Veamos en qué consiste cada una.
Estrategias
cognitivas Las estrategias cognitivas son procedimientos conscientes que
manejamos con un propósito específico; sirven para adquirir, procesar, fijar,
recuperar y utilizar la información en función de ciertas metas de aprendizaje.
Tipos de
estrategias cognitivas Aunque no existe una sola clasificación, es posible
diferenciar tres tipos de estrategias de acuerdo al proceso cognitivo que
llevan a cabo y su finalidad:
· Estrategias de
recirculación de la información: Son las más empleadas por los estudiantes.
Suponen un procesamiento superficial, y son utilizadas para conseguir un
aprendizaje literal, al pie de la letra. La estrategia básica es el repaso, el
cual consiste en repetir una y otra vez (recircular) la información que se ha
de aprender en la memoria de trabajo hasta lograr una asociación, para luego
integrarla en la memoria a largo plazo. Las estrategias de repaso simple son
útiles cuando los materiales que se han de aprender tienen escasa
significatividad lógica, o cuando tienen poca significatividad psicológica para
el estudiante. De hecho, puede decirse que son las estrategias básicas para el
logro de aprendizajes repetitivos o memorísticos (Díaz-Barriga y Hernández,
2002, p.238). ·
Estrategias de organización: Permiten realizar una reorganización de la
información que va a aprenderse. Mediante el uso de dichas estrategias es
posible organizar, agrupar o clasificar la información con la intención de
lograr una representación de ésta, explotando las relaciones posibles entre sus
distintas partes y las relaciones entre la información que se ha de aprender y
las formas de organización esquemática internalizadas. · Estrategias de elaboración:
Suponen integrar y relacionar la nueva información que ha de aprenderse con los
conocimientos previos. Pueden ser de dos tipos: simples y complejas; la
distinción entre ambas radica en el nivel de profundidad con que se establezca
la integración. También se distingue entre elaboración visual y
verbal-semántica. Estas estrategias permiten el tratamiento y una codificación
más sofisticada de la información que se ha de aprender, porque atiende a su
significado y no a aspectos superficiales.
ESTRATEGIAS
METACOGNITIVAS
“El que solo busca
la salida, no entiende el laberinto; y aunque la encuentre, saldrá sin haberlo
entendido.” José Bergamín
“Lo anterior
nos pone en relieve en unas sencillas y cortas frases que el camino es parte
del entendimiento, la pregunta de hacia donde vamos se ve reflejada en una
serie d eventos que nos transforman y permiten conocer quienes somos y como
reaccionamos ante los eventos, la experiencia es complicada dado que se suele
aprender y obtener a través de procesos difíciles o laboriosos, sin embargo
imprescindibles para nuestro desarrollo en todos los aspectos.”
Presentación
La metacognición
implica el conocimiento de la propia actividad cognitiva y el control sobre
dicha actividad; es decir, conocer, controlar y evaluar las acciones y
directrices de la manera de aprender. Controlar las actividades cognitivas
implica, a su vez, planificarlas, controlar el proceso intelectual y evaluar
los resultados. Para lograr aprender a aprender, lo que conduce a la autonomía
en el aprendizaje, es imperativo adoptar e incorporar progresivamente
estrategias de aprendizaje (cognición), ser más conscientes acerca de la forma
como aprendemos (metacognición), y así poder enfrentar satisfactoriamente
diversas situaciones de aprendizaje (Manrique, 2004). Ahora, en este tema, nos daremos
a la tarea de analizar la forma en que se puede intervenir en el propio proceso
de aprendizaje a través del uso de estrategias metacognitivas. En este apartado
se plantean dos interrogantes que nos ayudarán a reflexionar:
¿Qué acciones
efectúo para lograr mis metas? ü
¿Qué estrategias utilizo para aprender? ü
¿Cómo identifico si logré mi propósito?
Función reguladora
de la metacognición
Para tener una
experiencia metacognitiva es necesario utilizar estrategias que permitan
regular nuestro proceso de aprendizaje para desarrollar y estimular los
procesos cognitivos. Como estudiantes utilizaremos estas estrategias de forma
permanente, las cuales permitirán que seamos más independientes y podamos
alcanzar las metas establecidas (Otake, 2006). A diferencia de las estrategias
cognitivas, que son aplicadas para llevar a cabo una tarea determinada conforme
a la finalidad perseguida, las estrategias metacognitivas nos permiten observar
nuestro propio proceso de aprendizaje, pues son externas al mismo y comunes a
todo tipo de aprendizaje. Conforman un tipo especial de conocimiento que
algunos autores han caracterizado como el referido a la tarea de aprendizaje,
el concerniente a las estrategias de aprendizaje y el respectivo al sujeto del
aprendizaje. En otras palabras, saber en qué consiste aprender, saber cómo se
aprenderá mejor y saber cómo somos, conocer nuestras emociones, sentimientos,
actitudes y aptitudes.
“Como hemos
estado aprendiendo, debemos canalizar con un nuevo enfoque y poner en
observación la forma en que aprendemos, no basta con leer un párrafo o
visualizar una gráfica, es necesario saber, conocer y meditar todos los
elementos que nos hacen llegar a dichas conclusiones, cerrar lagunas que nos
impiden ver la foto entera y no solo una parte, añadiendo el hecho de que
nuestros sentimientos, actitudes y aptitudes nos definen, nos marcan y debemos
estar al tanto de controlarlos y no a la inversa”
De acuerdo con
Escanero et. al. (2008), “(l)as estrategias metacognitivas aseguran la
regulación del proceso de aprendizaje sobre la base de la reflexión y el
control, la orientación, la planificación, la supervisión y la evaluación y la
corrección cuando es pertinente. Ellas constituyen el centro del aprendizaje
autorregulado” (p.4).
La autorregulación
del conocimiento implica tres actividades:
Planeación: Las
actividades de planeación o planificación son aquellas que tienen que ver con
el establecimiento de un plan de acción e incluyen la identificación o
determinación de la meta de aprendizaje (definida externa o internamente), la
predicción de resultados, la selección y programación de estrategias. Estas
actividades se realizan antes de enfrentar alguna acción de aprendizaje o
solución de problemas. La planeación, por su parte, tiene tres finalidades: facilitar
la ejecución de la tarea, incrementar la probabilidad de dar cumplimiento al
objetivo de aprendizaje, y generar un producto o una ejecución de calidad.
Supervisión: Las actividades de supervisión o
monitoreo son las que se efectúan durante la ejecución de las labores para
aprender. Involucran la toma de conciencia de qué es lo que se está haciendo,
la comprensión de dónde se está ubicado y la anticipación de lo que debería
hacerse después, partiendo siempre del plan de operaciones secuenciales desarrollado
durante la planeación. La supervisión también está relacionada con la revisión
de errores y obstáculos que pueda tener la ejecución del plan y de las
estrategias de aprendizaje seleccionadas, así como en la posible
reprogramación, cuando se considere necesario. El acto de supervisión consiste
en "mirar hacia atrás" (teniendo en cuenta las acciones realizadas y
las condiciones bajo las cuales fueron hechas), y "mirar hacia
adelante" (considerando los pasos o acciones que aún no se han ejecutado),
al tiempo que atiende lo que está haciendo en el momento.
Evaluación: Las actividades de revisión o
evaluación son aquellas en las que se estiman los resultados de las acciones
estratégicas y los procesos empleados en relación con ciertos criterios de
eficiencia y efectividad, los cuales, por su parte, son relativos al
cumplimiento del plan y al logro de las metas. Estas actividades, por lo
general, se realizan durante o después de la ejecución de la tarea (DíazBarriga
y Hernández, 2002)..
Las y los estudiantes
exitosos logran aplicar estrategias para adquirir el nuevo conocimiento, así
como para trabajar colaborativamente en actividades que implican comprensión,
interpretación, argumentación y una producción del conocimiento en grupo. Es
muy importante conocer los procesos cognitivos y metacognitivos que intervienen
en nuestro aprendizaje, los cuales están relacionados con la adquisición y
aplicación de estrategias durante nuestra vida escolar y profesional. Una
condición necesaria para el uso de estas estrategias es conocer en qué casos
particulares nos pueden servir, en que área disciplinar, para realizar qué tipo
de tarea y con qué objetivo. Conocer los procesos cognitivos y metacognitivos
que intervienen en nuestro aprendizaje es muy importante, pues están
relacionados con la adquisición y aplicación de las estrategias durante la vida
escolar y profesional. Una condición necesaria para el uso de estas estrategias
es conocer en qué casos particulares nos pueden servir, en qué área
disciplinar, para realizar qué tipo de tarea y con qué objetivo.
La metacognición
se lleva a cabo cuando tenemos conciencia de que hay mayor dificultad para
aprender un tema que otro; cuando comprendemos que se debe verificar un
fenómeno antes de aceptarlo como un hecho; cuando pensamos que es preciso
examinar todas y cada una de las alternativas en una elección múltiple antes de
decidir cuál es la mejor y cuando advertimos que se debería tomar nota de algo
porque puede olvidarse. Una vez que comprendamos todos estos procesos,
contaremos con las habilidades para planificar, supervisar y evaluar la
ejecución de nuestras acciones, lo cual favorecerá el uso espontáneo y autónomo
de las estrategias y facilitará la generalización y transferencia de éstas a
nuevos problemas, con lo que estaremos aprendiendo a aprender.
Además, estas
estrategias nos permitirán desempeñarnos en el aula virtual, así como
autorregularnos para adquirir nuestros conocimientos y concluir con éxito una
carrera profesional en este ambiente de aprendizaje dentro de una modalidad
abierta y a distancia.
Aprendizaje entre
pares
Durante nuestra
formación académica, anterior o reciente, hemos encontrado diversos contenidos,
algunos fáciles, otros no tanto; no obstante, con la aplicación de diferentes
estrategias hemos logrado apropiarnos de varios conocimientos a lo largo de la
vida. Sin embargo, en algunas ocasiones, a pesar de haber aplicado estrategias,
no hemos podido aprender algún contenido. ¿Cómo actuar frente a estos retos?
¿Consideras que es momento de pedir ayuda? De ser así, ¿a quién acudirías? Un
apoyo importante en tales ocasiones puede ser un compañero o compañera. ¿Lo
habías pensado? El aprendizaje entre pares es una estrategia que puede ser de
gran utilidad en algún momento de nuestra vida. Tal como lo menciona Freire en
su Pedagogía del Oprimido, “(y)a nadie educa a nadie, así como tampoco nadie se
educa a sí mismo, las personas se educan en comunión mediatizadas por el
mundo.” (Freire, 2008, p. 69) Esa es la clave, aprender de otros, pero, ¿cómo se
aprende entre pares?
El aprendizaje
entre pares ocurre cuando la interacción con compañeros tiene como finalidad
explícita aprender juntos, unos con otros y unos de otras. Sucede cuando a
través de esa interacción se adquieren, modifican o perfeccionan conocimientos,
habilidades, destrezas, hábitos, valores, estilos o creencias. Pero, ¿quiénes
son los pares? Son las personas que forman parte del grupo de aprendizaje.
“Cabe
mencionar que el aprendizaje, el ciclo como tal termina cuando podemos
compartir lo aprendido, no solo reflexionarlo de forma introspectiva, ayuda enormemente
compartirlo dado que con las nuevas ideas, con la diversidad y perspectivas
enriquecen el conocimiento, ayudan a formular nuevas síntesis, nuevas
conclusiones, el aprendizaje entre pares esta claro que funciona, los grupos
avanzan mas fluido que un aprendizaje
autónomo, en mi parecer.”
En el aprendizaje
colaborativo, al compartir experiencias, reflexiones, conocimientos, materiales
y propuestas, se construyen mejores estrategias para resolver problemáticas que
afectan a todos en el grupo. Implementar una tarea sistemática de intercambio y
colaboración horizontal, entre dos o más participantes, nos permite colaborar
y, a la vez, ser apoyados en nuestro aprendizaje. A continuación, revisaremos
fases de desarrollo del trabajo colaborativo:
1. Planificación:
En esta fase se requiere compartir objetivos comunes; conocer las condiciones
de la tarea que enmarcarán el proceso de colaboración para el aprendizaje;
establecer las normas de participación social, los papeles y las acciones de
quienes participan.
2. Desarrollo: En la fase de desarrollo de la
colaboración se requiere co-regular el proceso colaborativo y superar las
incomprensiones y desacuerdos entre participantes.
3. Evaluación: En la fase de evaluación (a
nuestro juicio con un carácter continuo, no sólo al final del proceso de
colaboración) se requiere que quienes participan en el grupo de aprendizaje
puedan auto y co-evaluar el proceso de colaboración que han seguido
(Díaz-Barriga & Morales Ramírez, 2008-2009).
Como podemos
apreciar, en cada una de las fases de desarrollo del trabajo colaborativo se
distinguen competencias comunicativas como compartir objetivos comunes,
compartir experiencias para el trabajo, llegar a acuerdos, establecer un
diálogo para resolver problemáticas y desacuerdos, entre otros, logrando así
una interdependencia positiva, entendiendo por ésta a la colaboración equitativa,
solidaria y dirigida a un objetivo común.
Regulación del
esfuerzo Un factor que debemos tomar en cuenta dentro del desarrollo de las
estrategias es la regulación del esfuerzo; es decir, el interés y la
automotivación que se encuentra presente a la hora de abordar el estudio.
Ausubel (1983) decía que el interés intrínseco (automotivación) es un factor
primordial para que se produzca el aprendizaje; es decir, como estudiantes
debemos sentir como necesario y útil el contenido que vamos a aprender.
“Dicho lo
anterior, es menester mencionar que si influye de forma gigantesca la veracidad
del contenido para la finalidad y destino que estamos persiguiendo, hasta me
atrevería a decir que en el proceso cognitivo siempre el cerebro va a separar
las cosas útiles y las que no, es una función natural puesto que el
almacenamiento de información constantemente se va renovando, la motivación es
un factor sumamente necesario pues nos impulsara al final de las tareas y
tiempos difíciles.”
Si bien los
factores de autorregulación del aprendizaje son internos, se pueden modelar
desde el exterior a través de estrategias que logran potencializar estas
habilidades. En la siguiente tabla se presentan consejos que, de acuerdo con
Monereo (2005), nos pueden ayudar a autorregular nuestro propio esfuerzo.
Estrategias de
regulación 1. Para comprender el significado y el sentido del esfuerzo.
Automotivación: interrogarse sobre los motivos y las consecuencias de estudiar
un tema o realizar una tarea. ¿Para qué me sirve? ¿Qué aprendí? ¿Me servirá
este conocimiento? (Entre otras). ü
Análisis de casos: valorar y tomar una postura frente a las experiencias de
otros (as) compañeros (as) sobre el grado de esfuerzo para encarar una tarea
con diferentes niveles de complejidad. ü
Discusiones abiertas: participar en debates y pláticas sobre lo que significa
esforzarse y sobre aquellas actividades en las que vale la pena esforzarse. 2.
Para aprender a tomar decisiones conscientes sobre el mantenimiento y
regulación del propio esfuerzo. Automodelado: conocer los procesos de
pensamiento que tienen lugar en la mente de las personas competentes a la hora
de enfrentarse a una tarea compleja. Por ejemplo, en función de qué variables
planifican el esfuerzo, cómo anticipan determinados obstáculos, de qué modo
identifican momentos de distracción, qué motivos autogeneran para seguir
adelante. ü
Cooperación: la práctica de distintas habilidades y procedimientos tendientes a
planificar, supervisar o evaluar el esfuerzo que realizan los distintos
compañeros de un grupo que colaborar para llegar a una meta en común.
2.
Para aprender a gestionar algunos obstáculos
emocionales que aparecen durante la situación de esfuerzo. Reducción de la
ansiedad: mantener cierto nivel de excitación durante la tarea puede favorecer el
esfuerzo, pero el exceso es perjudicial. Una forma de reducir la ansiedad es a
través de acciones de planificación de las acciones a realizar, de la
modificación de algunas condiciones en las que se realiza la tarea para
incrementar el control de los resultados. ü
Expresión y comunicación de sentimientos: identificar, hablar, y analizar las
propias emociones, así como pedir ayuda a otras personas más competentes. ü Reconocimiento y
reorientación de expectativas: realiza predicciones ajustadas y realistas sobre
la dedicación y el esfuerzo que será necesario administrar en cada tarea.
Fuente: Basada en Monereo, 2005, p.47
A lo largo de nuestra estancia en la UnADM recordemos y apliquemos las
estrategias anteriores de autorregulación de esfuerzo, para disfrutar nuestra
formación académica.
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Cómo haces esquemas. [Video]. Consultado en mayo de 2017:
https://youtu.be/oUuYDP8u4y0 Páginas recomendadas · lainformación.com.
http://educacion.practicopedia.lainformacion.com/ Esta página contiene una
serie de noticias y videos sobre educación que te pueden ser de utilidad para
aprender estrategias cognitivas. Consultado en 03 de septiembre 2019. · Escuela de formación
docente y desarrollo académico. [Video]. Consultado en mayo 2017:
https://www.youtube.com/user/EFDBUAP Canal de youtube que administra la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. En él podemos encontrar una serie de
videos sobre conferencias magistrales, en donde se abordan temas como las
estrategias metacognitivas, el pensamiento complejo y desarrollo humano, entre
otras. Aunque las conferencias están dirigidas a los docentes, la información
que manejan también es útil para estudiantes.