viernes, 3 de julio de 2020

S3. Actividad 3. Análisis del programa educativo

División de Ciencias Exactas, Ingeniería y Tecnología (DCEIT)

lng. en Gestión Industrial

Grupo: CIVUL-1E-2020-034

 

A lo largo de 4 años el estudiante será capaz de analizar y gracias a ello formular estrategias que permitan la eficacia, eficiencia e innovación en procesos de índole industrial, procesos que involucran bienes o bien la gerencia/coordinación de personal que llevará acabo las tareas, formar profesionales de alto perfil para elevar la competitividad de las empresas.

Difícilmente podemos elegir solo una asignatura, sin embargo, planeación y economías de mercado es una muy prometedora que estoy seguro disfrutaré enormemente, seguido de Gestión e innovación para el cambio productivo y tecnológico, una de las cosas que mas disfruto en cualquier actividad es innovar y hacer las cosas únicas e irrepetibles.

Un ingeniero de cualquier índole ha de resolver problemas gracias a sus conocimientos técnicos y basados en un pensamiento lógico, un profesional que no teme arriesgarse a seguir su plan, a liderar y seguir el trazo de una estrategia con más de un solo fin.

 

Convertirse en Ingeniero en Gestión Industrial representa una persona preparada para asumir retos en ambientes complicados, en simplificar el trabajo para todos y enseñar nuevas formas de llevarlo a cabo, en nuestro país sería de una ayuda enorme para acrecentar las cadenas de valor existentes y disponer de los clústeres industriales como fundes de empleo y apoyo al desarrollo económico del país.

 

Las ventajas que mencionaré van sumamente estrechas con la flexibilidad y disposición 24 horas 7 días, la buena voluntad en la que fue basada la piedra angular de la UnADM, como ofrecer una educación de calidad con docentes preparados, dispuestos e inspirados a cambiar la historia y la situación del país un estudiante a la vez. La experiencia como docente y sabiéndose responsable cada estudiante de sus capacidades, tiempos y elementos ha de conducirse con liderazgo y aprendizaje continuo.


S3. Actividad 2. Aprendizaje autónomo y estrategias cognitivas ( reflexión sobre estrategias de aprendizaje )

Estrategias de aprendizajes personales

 

A lo largo de mi vida académica me he dado a la tarea de resolver lo antes posible, de la forma mas eficiente y sencilla los problemas que van surgiendo, con las herramientas digitales, cabe mencionar, han sido mi mejor apoyo en las investigaciones y redacciones, tanto para una traducción incomprensible en varios idiomas o hacer énfasis en un ensayo, las estrategias de aprendizaje las puedo resumir en investigar, incursionar en internet tiene unas opciones muy interesantes para resolver problemas u ofrecer mejores formas de trabajar, ya que se debe de trabajar mas inteligente no solamente de una forma más ardua, una estrategia que me ha funcionado también son los antecedentes, conocer opiniones distintas para enriquecer mi visión, el aprendizaje suele ser mas llevadero si se comparte, los cursos en línea y recursos educativos suelen ofrecer información a manos llenas que suelen irse como llegaron, es por ello que compartir, comentar y opinar de forma constructiva solo pueden mas que ayudar al aprendizaje grupal y personal de los involucrados. El sitio y las formas en que se aprende es distinto, en mi caso prefiero un lugar tranquilo y bien iluminado donde pueda escuchar música con audífonos y me permita avanzar más rápido con la lectura y redacción. Dedicar el suficiente tiempo y regirse por un horario que permita cumplir con todas las actividades, apegarme a él y continuar mi formación me han ayudado de sobremanera.


S3. Actividad 2. Aprendizaje autónomo y estrategias cognitivas (Mapa conceptual)


Mapa Conceptual del aprendizaje autónomo, estrategias cognitivas y AVA.


S3. Actividad 2. Aprendizaje autónomo y estrategias cognitivas (Estrategias cognitivas)


ESTRATEGIAS COGNITIVAS
“El factor que distingue un buen aprendizaje de otro malo o inadecuado es la capacidad de examinar las situaciones, las tareas y los problemas, y responder en consecuencia.” Nisbet y Shucksmith.

“La frase anterior es un claro ejemplo de la importancia que tendrá nuestro procesamiento y análisis del pensamiento critico en nuestra sintaxis de información, aprender a resolver y encontrar el camino más fácil y adecuado para la problemática presentada.”

Presentación Una de las condiciones primordiales para lograr aprendizajes profundos es el desarrollo de habilidades básicas del pensamiento que permitan analizar y organizar la información que recibimos del exterior para una mayor comprensión. Planificar, supervisar y evaluar la ejecución de nuestras acciones favorece el uso espontáneo y autónomo de estrategias, además de facilitar la movilización de saberes a otros contextos. La formación universitaria requiere de una serie de destrezas que permitan llevar nuestro aprendizaje hacia el desarrollo de habilidades cognitivas de orden superior, de manera que integremos a nuestro actuar las estrategias más adecuadas que nos permitan autorregular los aprendizajes. Aprender a aprender significa estar consciente de lo que aprendemos, de nuestras capacidades, habilidades y destrezas; es desarrollar competencias que nos permitan una asimilación crítica de la información que recibimos a diario. Por lo tanto, el desarrollo del presente tema pretende responder a las siguientes preguntas:
¿Cómo aprendo? ü ¿Qué estrategias utilizo para aprender?
Para iniciar, es importante que identifiquemos cuáles son los procesos básicos del pensamiento y cómo se relacionan con el aprendizaje, para tomar en cuenta que aprender a aprender implica tener conciencia de qué y cómo estamos aprendiendo. González (2003) comenta que el pensamiento es indispensable para la existencia de las personas, pues éste te ayuda a saber dónde te ubicas, cómo superar dificultades, cuáles son tus objetivos, cómo evaluar si has logrado tus fines y qué harás después. Para ello, el pensamiento requiere llevar a cabo una serie de procesos cognitivos que permitan asimilar las experiencias que te proporcionan los sentidos; esto es lo que se conoce como habilidades básicas del pensamiento. Cabe señalar, que a pesar de ser un proceso que realizas de manera automática, es importante que lo reconozcas para que lo uses de manera contextualizada. Realicemos el siguiente ejercicio para reflexionar en las diferentes habilidades que ponemos en juego cuando resolvemos un problema.

Laura fue al zoológico a visitar a los pandas y cuando regresó le contó a Arturo cuántos pandas vio. 1. Usa las siguientes claves para resolver este problema: · El número de pandas es un número impar. · El cuidador del zoológico estaba alimentado a uno. La suma del resto de pandas era múltiplo de 4. · El número de pandas es mayor que 3 y menor que 13. · El número total de pandas es un múltiplo de 3. ¿Cuántos pandas había en total? 2. Cuando llegues al resultado, analiza cuál fue el proceso que seguiste para resolver el problema. · ¿Realizaste una operación mental? · ¿Utilizaste algún recurso que te permitiera visualizar el problema? 3. Ahora pídele a algún compañero o familiar que resuelva el mismo problema y te comente cómo llegó a la solución. · ¿Utilizó el mismo procedimiento que tú? · ¿La forma en que resolvió el problema fue más fácil o más compleja que la que utilizaste tú?
Como podemos observar, la forma en que cada persona resuelve distintos problemas tiene que ver con las habilidades y destrezas intelectuales que pone en funcionamiento para hacerlo y éstas son distintas en cada persona. A continuación, conoceremos por qué.
Para aprender a aprender, primero necesitamos saber cómo aprendemos. El aprendizaje es un fenómeno social que acontece en el ámbito personal, y como tal, es intransferible. Aprender consiste en acumular experiencias reutilizables en el futuro, y para ello se necesita motivación, tiempo y práctica. Ahora bien, esto no significa que el aprendizaje sea individual y aislado. Las personas somos seres sociales, que aprenden de otros y con los otros. Cabe destacar que el aprendizaje depende de distintos procesos mentales. Así, se tiene que el pensamiento está definido por toda una serie de operaciones o procesos mentales, cuya ejecución activa la capacidad de pensar y la perfecciona. De acuerdo con León (2006), “El pensamiento se refiere a la manipulación y combinación mentales de representaciones internas, siendo las materias primas fundamentales las imágenes, los conceptos, palabras y los símbolos” (p.44). Los procesos básicos del pensamiento son los que nos permiten sobrevivir, además de ser la base para el desarrollo de habilidades del pensamiento complejo. Aunque no existe una categorización única, diversos autores coinciden en que son cinco las habilidades o procesos cognitivos básicos, mismos que a continuación se mencionan.

1.       Observación: proceso mental de fijar la atención en una persona, objeto, evento o situación, a fin de identificar sus características, las cuales tienen que ser representadas mentalmente y archivadas en la mente, de modo que sean recuperables en el momento que se desee (De Sánchez, 1995, p.29). 2. Comparación: consiste en establecer diferencias y semejanzas entre personas, objetos, eventos o situaciones. El establecimiento de semejanzas permite generalizar, en tanto que el de diferencias permite particularizar, y como consecuencia, comparar (De Sánchez, 1995, p.57). 3. Relación: se da una vez que se obtienen datos, producto de la observación y de la comparación. La mente humana realiza abstracciones de esa información y establece nexos entre los datos, informes, experiencias previas y teorías. Establecer relaciones es conectar los resultados de la exploración, vincular información y, por lo tanto, realizar una habilidad de pensamiento más compleja que las anteriores (De Sánchez, 1995, p.64). 4. Clasificación: proceso mental que permite identificar y agrupar personas, objetos, eventos o situaciones con base en sus semejanzas y diferencias; es una operación epistemológica fundamental para definir conceptos y plantear hipótesis (De Sánchez, 1995, p.64). 5. Descripción: proceso por el cual se informa, de manera clara, precisa y ordenada, las características del objeto (persona, evento o situación), de lo general a lo particular, de lo inmediato a lo mediato, dependiendo de su propósito. En un primer nivel de conocimientos, describir consiste en dar cuenta de las características de lo que se observa, compara, conoce y analiza. En el nivel reflexivo de pensamiento (analítico) también se describen las relaciones, las causas y sus efectos, los cambios que se presentan (De Sánchez, 1995, p.64).
Las habilidades analíticas del pensamiento surgen cuando las habilidades básicas se refinan, de modo que para lograrlo es necesario reflexionar y estar conscientes de la forma y momento en que se utilizan estas habilidades y, además, ser capaces de transferirlas a diferentes situaciones.


¿Estrategias de aprendizaje o técnicas de estudio?

Todas las personas utilizan estrategias que les permiten apropiarse de saberes que son necesarios para enfrentar las diferentes situaciones de la vida diaria; sin embargo, no siempre son conscientes del uso que hacen de ellas ni tienen un panorama claro de cómo y dónde utilizarlas. En el ámbito académico, el desarrollo de estas estrategias permite ir desarrollando habilidades de aprendizaje que nos facilitan el acceso a los diferentes materiales de estudio con los que nos enfrentaremos.
Aprender a aprender implica la capacidad de reflexionar en la forma en que se aprende y, por ende, actuar en consecuencia. Por ello, a continuación, abordaremos qué son las estrategias cognitivas, iniciando con su definición, la diferencia entre estrategias y técnicas de estudio, su clasificación y la función que éstas tienen en el aprendizaje. De acuerdo con Monereo, las estrategias de aprendizaje son:
“Procesos de toma de decisiones (conscientes e intencionales) en los cuales el alumno elige y recupera, de manera coordinada, los conocimientos que necesita para cumplimentar y una determinada demanda y objetivo, dependiendo de las características de la situación educativa en que se produce la acción” (Citado por Díaz-Barriga y Hernández, 2007, p.24).
Las estrategias van desde las simples habilidades de estudio como el subrayado de la idea principal, hasta los procesos de pensamiento complejo como el uso de analogías para relacionar el conocimiento previo con la nueva información, además del aprendizaje estratégico que nos permite transferir el conocimiento de un contexto a otro. El uso de estrategias está asociado a otro tipo de recursos y procesos cognitivos de los cuales disponemos. Algunos autores concuerdan con la necesidad de distinguir varios tipos de conocimiento que interactúan entre sí cuando utilizamos estrategias, mismos que se describen a continuación (Díaz-Barriga y Hernández, 2002, p.235)
Cabe mencionar que las estrategias no son simples técnicas de estudio, sino que se apoyan en éstas para lograr su finalidad; es decir, las técnicas son una serie de actividades específicas que llevamos a cabo cuando estudiamos (repetir, subrayar, esquematizar, realizar preguntas, deducir, entre otras) y que también solemos utilizar de forma automática, porque estamos habituados a ellas. Dicho de otra forma, las estrategias son guías de acciones que debemos seguir para llegar a un resultado; por tanto, son siempre conscientes e intencionales y están dirigidas a un objetivo relacionado con la solución de problemas, la elaboración de un producto académico determinado o un desempeño que implique la realización de un conjunto de tareas articuladas para lograr un fin. Las estrategias tienen un grado de flexibilidad que nos permite utilizarlas cuando lo requiramos. En este sentido, es necesario enfatizar que no son recetas que debamos aplicar al pie de la letra, pues el uso que hagamos de ellas va a depender del objetivo que deseamos alcanzar y del tipo de tarea que emprendamos.



Para que una acción que llevamos a cabo sea considerada como una estrategia, es necesario que cumpla con las siguientes características: · Implica la selección y uso de nuestros propios recursos y de aquellas capacidades de las que disponemos. · Está constituida por una serie de técnicas, destrezas y habilidades. · Su uso no es automático; debe existir una planeación previa y un control durante su ejecución. · Cuenta con un componente motivacional; es decir, debe considerarse útil para el aprendizaje. · Se utiliza en función de las demandas contextuales y la consecución de ciertas metas de aprendizaje. De acuerdo con Díaz-Barriga y Hernández (2002), las estrategias se pueden dividir en tres grandes categorías: Ø Estrategias cognitivas Ø Estrategias metacognitivas Ø Estrategias de manejo de recursos Veamos en qué consiste cada una.
Estrategias cognitivas Las estrategias cognitivas son procedimientos conscientes que manejamos con un propósito específico; sirven para adquirir, procesar, fijar, recuperar y utilizar la información en función de ciertas metas de aprendizaje.

Tipos de estrategias cognitivas Aunque no existe una sola clasificación, es posible diferenciar tres tipos de estrategias de acuerdo al proceso cognitivo que llevan a cabo y su finalidad:

· Estrategias de recirculación de la información: Son las más empleadas por los estudiantes. Suponen un procesamiento superficial, y son utilizadas para conseguir un aprendizaje literal, al pie de la letra. La estrategia básica es el repaso, el cual consiste en repetir una y otra vez (recircular) la información que se ha de aprender en la memoria de trabajo hasta lograr una asociación, para luego integrarla en la memoria a largo plazo. Las estrategias de repaso simple son útiles cuando los materiales que se han de aprender tienen escasa significatividad lógica, o cuando tienen poca significatividad psicológica para el estudiante. De hecho, puede decirse que son las estrategias básicas para el logro de aprendizajes repetitivos o memorísticos (Díaz-Barriga y Hernández, 2002, p.238). · Estrategias de organización: Permiten realizar una reorganización de la información que va a aprenderse. Mediante el uso de dichas estrategias es posible organizar, agrupar o clasificar la información con la intención de lograr una representación de ésta, explotando las relaciones posibles entre sus distintas partes y las relaciones entre la información que se ha de aprender y las formas de organización esquemática internalizadas. · Estrategias de elaboración: Suponen integrar y relacionar la nueva información que ha de aprenderse con los conocimientos previos. Pueden ser de dos tipos: simples y complejas; la distinción entre ambas radica en el nivel de profundidad con que se establezca la integración. También se distingue entre elaboración visual y verbal-semántica. Estas estrategias permiten el tratamiento y una codificación más sofisticada de la información que se ha de aprender, porque atiende a su significado y no a aspectos superficiales.


ESTRATEGIAS METACOGNITIVAS

“El que solo busca la salida, no entiende el laberinto; y aunque la encuentre, saldrá sin haberlo entendido.” José Bergamín
“Lo anterior nos pone en relieve en unas sencillas y cortas frases que el camino es parte del entendimiento, la pregunta de hacia donde vamos se ve reflejada en una serie d eventos que nos transforman y permiten conocer quienes somos y como reaccionamos ante los eventos, la experiencia es complicada dado que se suele aprender y obtener a través de procesos difíciles o laboriosos, sin embargo imprescindibles para nuestro desarrollo en todos los aspectos.”
Presentación
La metacognición implica el conocimiento de la propia actividad cognitiva y el control sobre dicha actividad; es decir, conocer, controlar y evaluar las acciones y directrices de la manera de aprender. Controlar las actividades cognitivas implica, a su vez, planificarlas, controlar el proceso intelectual y evaluar los resultados. Para lograr aprender a aprender, lo que conduce a la autonomía en el aprendizaje, es imperativo adoptar e incorporar progresivamente estrategias de aprendizaje (cognición), ser más conscientes acerca de la forma como aprendemos (metacognición), y así poder enfrentar satisfactoriamente diversas situaciones de aprendizaje (Manrique, 2004). Ahora, en este tema, nos daremos a la tarea de analizar la forma en que se puede intervenir en el propio proceso de aprendizaje a través del uso de estrategias metacognitivas. En este apartado se plantean dos interrogantes que nos ayudarán a reflexionar:
¿Qué acciones efectúo para lograr mis metas? ü ¿Qué estrategias utilizo para aprender? ü ¿Cómo identifico si logré mi propósito?

Función reguladora de la metacognición
Para tener una experiencia metacognitiva es necesario utilizar estrategias que permitan regular nuestro proceso de aprendizaje para desarrollar y estimular los procesos cognitivos. Como estudiantes utilizaremos estas estrategias de forma permanente, las cuales permitirán que seamos más independientes y podamos alcanzar las metas establecidas (Otake, 2006). A diferencia de las estrategias cognitivas, que son aplicadas para llevar a cabo una tarea determinada conforme a la finalidad perseguida, las estrategias metacognitivas nos permiten observar nuestro propio proceso de aprendizaje, pues son externas al mismo y comunes a todo tipo de aprendizaje. Conforman un tipo especial de conocimiento que algunos autores han caracterizado como el referido a la tarea de aprendizaje, el concerniente a las estrategias de aprendizaje y el respectivo al sujeto del aprendizaje. En otras palabras, saber en qué consiste aprender, saber cómo se aprenderá mejor y saber cómo somos, conocer nuestras emociones, sentimientos, actitudes y aptitudes.
“Como hemos estado aprendiendo, debemos canalizar con un nuevo enfoque y poner en observación la forma en que aprendemos, no basta con leer un párrafo o visualizar una gráfica, es necesario saber, conocer y meditar todos los elementos que nos hacen llegar a dichas conclusiones, cerrar lagunas que nos impiden ver la foto entera y no solo una parte, añadiendo el hecho de que nuestros sentimientos, actitudes y aptitudes nos definen, nos marcan y debemos estar al tanto de controlarlos y no a la inversa”

De acuerdo con Escanero et. al. (2008), “(l)as estrategias metacognitivas aseguran la regulación del proceso de aprendizaje sobre la base de la reflexión y el control, la orientación, la planificación, la supervisión y la evaluación y la corrección cuando es pertinente. Ellas constituyen el centro del aprendizaje autorregulado” (p.4).
La autorregulación del conocimiento implica tres actividades:
Planeación: Las actividades de planeación o planificación son aquellas que tienen que ver con el establecimiento de un plan de acción e incluyen la identificación o determinación de la meta de aprendizaje (definida externa o internamente), la predicción de resultados, la selección y programación de estrategias. Estas actividades se realizan antes de enfrentar alguna acción de aprendizaje o solución de problemas. La planeación, por su parte, tiene tres finalidades: facilitar la ejecución de la tarea, incrementar la probabilidad de dar cumplimiento al objetivo de aprendizaje, y generar un producto o una ejecución de calidad.
 Supervisión: Las actividades de supervisión o monitoreo son las que se efectúan durante la ejecución de las labores para aprender. Involucran la toma de conciencia de qué es lo que se está haciendo, la comprensión de dónde se está ubicado y la anticipación de lo que debería hacerse después, partiendo siempre del plan de operaciones secuenciales desarrollado durante la planeación. La supervisión también está relacionada con la revisión de errores y obstáculos que pueda tener la ejecución del plan y de las estrategias de aprendizaje seleccionadas, así como en la posible reprogramación, cuando se considere necesario. El acto de supervisión consiste en "mirar hacia atrás" (teniendo en cuenta las acciones realizadas y las condiciones bajo las cuales fueron hechas), y "mirar hacia adelante" (considerando los pasos o acciones que aún no se han ejecutado), al tiempo que atiende lo que está haciendo en el momento.
 Evaluación: Las actividades de revisión o evaluación son aquellas en las que se estiman los resultados de las acciones estratégicas y los procesos empleados en relación con ciertos criterios de eficiencia y efectividad, los cuales, por su parte, son relativos al cumplimiento del plan y al logro de las metas. Estas actividades, por lo general, se realizan durante o después de la ejecución de la tarea (DíazBarriga y Hernández, 2002)..

Las y los estudiantes exitosos logran aplicar estrategias para adquirir el nuevo conocimiento, así como para trabajar colaborativamente en actividades que implican comprensión, interpretación, argumentación y una producción del conocimiento en grupo. Es muy importante conocer los procesos cognitivos y metacognitivos que intervienen en nuestro aprendizaje, los cuales están relacionados con la adquisición y aplicación de estrategias durante nuestra vida escolar y profesional. Una condición necesaria para el uso de estas estrategias es conocer en qué casos particulares nos pueden servir, en que área disciplinar, para realizar qué tipo de tarea y con qué objetivo. Conocer los procesos cognitivos y metacognitivos que intervienen en nuestro aprendizaje es muy importante, pues están relacionados con la adquisición y aplicación de las estrategias durante la vida escolar y profesional. Una condición necesaria para el uso de estas estrategias es conocer en qué casos particulares nos pueden servir, en qué área disciplinar, para realizar qué tipo de tarea y con qué objetivo.

La metacognición se lleva a cabo cuando tenemos conciencia de que hay mayor dificultad para aprender un tema que otro; cuando comprendemos que se debe verificar un fenómeno antes de aceptarlo como un hecho; cuando pensamos que es preciso examinar todas y cada una de las alternativas en una elección múltiple antes de decidir cuál es la mejor y cuando advertimos que se debería tomar nota de algo porque puede olvidarse. Una vez que comprendamos todos estos procesos, contaremos con las habilidades para planificar, supervisar y evaluar la ejecución de nuestras acciones, lo cual favorecerá el uso espontáneo y autónomo de las estrategias y facilitará la generalización y transferencia de éstas a nuevos problemas, con lo que estaremos aprendiendo a aprender.

Además, estas estrategias nos permitirán desempeñarnos en el aula virtual, así como autorregularnos para adquirir nuestros conocimientos y concluir con éxito una carrera profesional en este ambiente de aprendizaje dentro de una modalidad abierta y a distancia.

Aprendizaje entre pares
Durante nuestra formación académica, anterior o reciente, hemos encontrado diversos contenidos, algunos fáciles, otros no tanto; no obstante, con la aplicación de diferentes estrategias hemos logrado apropiarnos de varios conocimientos a lo largo de la vida. Sin embargo, en algunas ocasiones, a pesar de haber aplicado estrategias, no hemos podido aprender algún contenido. ¿Cómo actuar frente a estos retos? ¿Consideras que es momento de pedir ayuda? De ser así, ¿a quién acudirías? Un apoyo importante en tales ocasiones puede ser un compañero o compañera. ¿Lo habías pensado? El aprendizaje entre pares es una estrategia que puede ser de gran utilidad en algún momento de nuestra vida. Tal como lo menciona Freire en su Pedagogía del Oprimido, “(y)a nadie educa a nadie, así como tampoco nadie se educa a sí mismo, las personas se educan en comunión mediatizadas por el mundo.” (Freire, 2008, p. 69) Esa es la clave, aprender de otros, pero, ¿cómo se aprende entre pares?

El aprendizaje entre pares ocurre cuando la interacción con compañeros tiene como finalidad explícita aprender juntos, unos con otros y unos de otras. Sucede cuando a través de esa interacción se adquieren, modifican o perfeccionan conocimientos, habilidades, destrezas, hábitos, valores, estilos o creencias. Pero, ¿quiénes son los pares? Son las personas que forman parte del grupo de aprendizaje.
“Cabe mencionar que el aprendizaje, el ciclo como tal termina cuando podemos compartir lo aprendido, no solo reflexionarlo de forma introspectiva, ayuda enormemente compartirlo dado que con las nuevas ideas, con la diversidad y perspectivas enriquecen el conocimiento, ayudan a formular nuevas síntesis, nuevas conclusiones, el aprendizaje entre pares esta claro que funciona, los grupos avanzan  mas fluido que un aprendizaje autónomo, en mi parecer.”

En el aprendizaje colaborativo, al compartir experiencias, reflexiones, conocimientos, materiales y propuestas, se construyen mejores estrategias para resolver problemáticas que afectan a todos en el grupo. Implementar una tarea sistemática de intercambio y colaboración horizontal, entre dos o más participantes, nos permite colaborar y, a la vez, ser apoyados en nuestro aprendizaje. A continuación, revisaremos fases de desarrollo del trabajo colaborativo:
1. Planificación: En esta fase se requiere compartir objetivos comunes; conocer las condiciones de la tarea que enmarcarán el proceso de colaboración para el aprendizaje; establecer las normas de participación social, los papeles y las acciones de quienes participan.
 2. Desarrollo: En la fase de desarrollo de la colaboración se requiere co-regular el proceso colaborativo y superar las incomprensiones y desacuerdos entre participantes.
 3. Evaluación: En la fase de evaluación (a nuestro juicio con un carácter continuo, no sólo al final del proceso de colaboración) se requiere que quienes participan en el grupo de aprendizaje puedan auto y co-evaluar el proceso de colaboración que han seguido (Díaz-Barriga & Morales Ramírez, 2008-2009).
Como podemos apreciar, en cada una de las fases de desarrollo del trabajo colaborativo se distinguen competencias comunicativas como compartir objetivos comunes, compartir experiencias para el trabajo, llegar a acuerdos, establecer un diálogo para resolver problemáticas y desacuerdos, entre otros, logrando así una interdependencia positiva, entendiendo por ésta a la colaboración equitativa, solidaria y dirigida a un objetivo común.

Regulación del esfuerzo Un factor que debemos tomar en cuenta dentro del desarrollo de las estrategias es la regulación del esfuerzo; es decir, el interés y la automotivación que se encuentra presente a la hora de abordar el estudio. Ausubel (1983) decía que el interés intrínseco (automotivación) es un factor primordial para que se produzca el aprendizaje; es decir, como estudiantes debemos sentir como necesario y útil el contenido que vamos a aprender.
“Dicho lo anterior, es menester mencionar que si influye de forma gigantesca la veracidad del contenido para la finalidad y destino que estamos persiguiendo, hasta me atrevería a decir que en el proceso cognitivo siempre el cerebro va a separar las cosas útiles y las que no, es una función natural puesto que el almacenamiento de información constantemente se va renovando, la motivación es un factor sumamente necesario pues nos impulsara al final de las tareas y tiempos difíciles.”
Si bien los factores de autorregulación del aprendizaje son internos, se pueden modelar desde el exterior a través de estrategias que logran potencializar estas habilidades. En la siguiente tabla se presentan consejos que, de acuerdo con Monereo (2005), nos pueden ayudar a autorregular nuestro propio esfuerzo.

Estrategias de regulación 1. Para comprender el significado y el sentido del esfuerzo. Automotivación: interrogarse sobre los motivos y las consecuencias de estudiar un tema o realizar una tarea. ¿Para qué me sirve? ¿Qué aprendí? ¿Me servirá este conocimiento? (Entre otras). ü Análisis de casos: valorar y tomar una postura frente a las experiencias de otros (as) compañeros (as) sobre el grado de esfuerzo para encarar una tarea con diferentes niveles de complejidad. ü Discusiones abiertas: participar en debates y pláticas sobre lo que significa esforzarse y sobre aquellas actividades en las que vale la pena esforzarse. 2. Para aprender a tomar decisiones conscientes sobre el mantenimiento y regulación del propio esfuerzo. Automodelado: conocer los procesos de pensamiento que tienen lugar en la mente de las personas competentes a la hora de enfrentarse a una tarea compleja. Por ejemplo, en función de qué variables planifican el esfuerzo, cómo anticipan determinados obstáculos, de qué modo identifican momentos de distracción, qué motivos autogeneran para seguir adelante. ü Cooperación: la práctica de distintas habilidades y procedimientos tendientes a planificar, supervisar o evaluar el esfuerzo que realizan los distintos compañeros de un grupo que colaborar para llegar a una meta en común.
2.       Para aprender a gestionar algunos obstáculos emocionales que aparecen durante la situación de esfuerzo. Reducción de la ansiedad: mantener cierto nivel de excitación durante la tarea puede favorecer el esfuerzo, pero el exceso es perjudicial. Una forma de reducir la ansiedad es a través de acciones de planificación de las acciones a realizar, de la modificación de algunas condiciones en las que se realiza la tarea para incrementar el control de los resultados. ü Expresión y comunicación de sentimientos: identificar, hablar, y analizar las propias emociones, así como pedir ayuda a otras personas más competentes. ü Reconocimiento y reorientación de expectativas: realiza predicciones ajustadas y realistas sobre la dedicación y el esfuerzo que será necesario administrar en cada tarea. Fuente: Basada en Monereo, 2005, p.47
A lo largo de nuestra estancia en la UnADM recordemos y apliquemos las estrategias anteriores de autorregulación de esfuerzo, para disfrutar nuestra formación académica.
Referencias bibliográficas: · De Sánchez, M. A. (1995), Desarrollo de Habilidades de Pensamiento; procesos básicos del pensamiento. (2ª Ed.) México: Trillas, ITESM. · Díaz-Barriga, F. y Hernández, G. (2002). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista. (2ª Ed.). México: Mc Graw-Hill Interamericana. · Escanero JF, Mora S, Arce J, Bianchi AR, Díaz G, Gargiulo PA, et al. Estilos de aprendizaje y currículum: propuesta de mejora. Facultad de Medicina de Zaragoza. Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza, 2008. · Escanero JF, Guerra M, Soria MS. (2011). Elementos para el diseño de una práctica de metacognición: conocimientos del cómo. Universidad de Zaragoza, Serie LEFIS 2011; 13: 225-46 · Freire, Paulo. (2008) Pedagogía del oprimido. Buenos Aires. Ed. Siglo XXI. · González, J. L. (2003). Conócete. Psicología general para el desarrollo humano. México: Teresianum. · Klimenko, O., y Alvares, J. L. (2009). Aprender cómo aprendo: la enseñanza de estrategias metacognitivas. En: Educación y Educadores, 12(2) 11-28. Consultado en abril 2019: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3084407.pdf · León Monteblanco, L. C. (2006). Guía para el desarrollo del pensamiento crítico. Consultado en mayo de 2017: http://es.scribd.com/doc/13330499/Guia-pensamientocritico · Manrique, V. L. (2004). El aprendizaje autónomo en la educación a distancia. Primer Congreso Virtual Latinoamericano de Educación a Distancia. Departamento de Educación, Pontificia Universidad Católica del Perú: Perú. Consultado en abril 2019: https://seminario-taller-apa-micea-tic.webnode.com.ar/_files/200000014- 3bf4e3cefb/APRENDIZAJE_AUTONOMO_A_DISTANCIA.pdf · Monereo, C., Castello, M. Clariana, M. Palma, M. L. Pérez Cabani (1994). Estrategias de enseñanza y aprendizaje. Formación del profesorado y aplicación en el aula. Barcelona: Edebé. · Monereo, C. (coord.) (2005) Internet y competencias básicas. Barcelona: Graó. · Mosca, A., y Santiviago, C. (2012). Aprendizajes entre pares. Vínculos interpersonales y procesos interactivos. En: Fundamentos Conceptuales de las tutorías entre pares. La experiencia de la Universidad de la República. Montevideo: PROGRESA. pp. 63-70. http://www2.compromisoeducativo.edu.uy/sitio/wpcontent/uploads/2013/10/Tutor%C3%ADa-entre-Pares.pdf · Pesante, D. G. (s/f). Cómo mejorar los hábitos de estudio. Consultado en mayo de 2017: http://fundacionbelen.org/hijos/como-mejorar-los-habitos-estudio/ · Richard, P., y Elder, L. (2003). Guía del pensador sobre cómo leer un párrafo y más allá de este. Fundación para el Pensamiento Crítico, CA. Consultado en mayo de 2017 http://www.criticalthinking.org/resources/PDF/SP-Como_Leer_un_Parrafo.pdf · Valenzuela, J. (2008) Habilidades del pensamiento y aprendizaje profundo. En: Revista Iberoamericana de Educación. (46) 7. OEI. Consultado en mayo de 2017: http://www.rieoei.org/deloslectores/2274Valenzuela.pdf 17 Videos: · BiiALab (2015). ¿Cómo aprende el cerebro? Aprende con Neuroeducación por Luis Bretel. [Video]. Consultado mayo 2017: https://youtu.be/7Jl7gs67L5k · EDUCARE. (2012). Estrategias de pensamiento. [Video]. https://youtu.be/VYDjWMNAq38 · EDUCARE. (2013). Metacognición. [Video]. https://youtu.be/A3fABH5YeOU · EDUTICPERU (2013). El cerebro, procesos y aprendizaje. [Video]. Consultado mayo 2017: https://youtu.be/ZSzBnVDrh7Y · IDEAD. (2013). Estrategias y técnicas de aprendizaje. [VIDEO]. Universidad del Tolima Consultado en mayo de 2017: https://youtu.be/G8wdbZmZpIw · Practicopedia. (2009). Cómo haces esquemas. [Video]. Consultado en mayo de 2017: https://youtu.be/oUuYDP8u4y0 Páginas recomendadas · lainformación.com. http://educacion.practicopedia.lainformacion.com/ Esta página contiene una serie de noticias y videos sobre educación que te pueden ser de utilidad para aprender estrategias cognitivas. Consultado en 03 de septiembre 2019. · Escuela de formación docente y desarrollo académico. [Video]. Consultado en mayo 2017: https://www.youtube.com/user/EFDBUAP Canal de youtube que administra la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. En él podemos encontrar una serie de videos sobre conferencias magistrales, en donde se abordan temas como las estrategias metacognitivas, el pensamiento complejo y desarrollo humano, entre otras. Aunque las conferencias están dirigidas a los docentes, la información que manejan también es útil para estudiantes.

S3. Actividad 2. Aprendizaje autónomo y estrategias cognitivas (Ser estudiante en ambientes virtuales de aprendizaje)

Presentación Estamos en un momento histórico en el que la sociedad cambia de manera vertiginosa. Hemos transitado de la sociedad industrial a la sociedad de la información, primero, y a la del conocimiento, después; ahora estamos inmersos en la sociedad del aprendizaje, en la que los espacios de educación ya no se reducen a cuatro paredes, pues progresivamente se incorporan los ámbitos virtuales como medios educativos. Ello propicia la migración de estudiantes de un ámbito pautado, con docentes al centro del proceso como transmisores de conocimiento y donde el recurso didáctico por excelencia es el libro, a un entorno de amplias posibilidades, con estudiantes como protagonistas de cambio, responsables de su aprendizaje, constructores de conocimiento y comunicadores, a través de una multitud de canales y medios. Cada vez hay más estudiantes que manejan y utilizan ampliamente las tecnologías de la información y la comunicación, con lo cual establecen nuevas formas de relación con otras personas y con el conocimiento. Este proceso demanda intervenir para contribuir a que esos estudiantes migren de la heteronomía a la autonomía con éxito. Dicho tránsito no se da de manera automática; se requiere del acompañamiento de otras personas. Debemos reconocer, en primera instancia, que los alumnos han sido formados en una dinámica tradicionalista. Están acostumbrados a la dirección completa de sus procesos de aprendizaje; están habituados a que les digan qué, cómo, cuándo, dónde, con qué, y de qué manera realizar las tareas. En contraste, las y los estudiantes en el nuevo entorno virtual adquieren competencias para el aprendizaje autónomo a través de líneas que demandan su reflexión y creatividad, donde el aprendizaje colaborativo es fundamental, pues se trata de aprender del otro y con el otro. Quienes logren migrar con éxito, serán sin duda los que aprendan a aprender para la vida, a tomar decisiones acertadas, a resolver problemas y a innovar en el mundo en el que se desenvuelven. El entorno virtual demanda estudiantes que puedan gestionar su aprendizaje. Requiere cooperación, tolerancia y respeto, pero, sobre todo, compromiso que los lleve a desarrollar actitudes proactivas y autónomas. Es ineludible considerar que las necesidades de los estudiantes en los entornos virtuales tienen particularidades específicas que deben ser entendidas y atendidas por los docentes en línea. En un ambiente virtual de aprendizaje los docentes desempeñan una función importante: apoyan, orientan, motivan y animan; moderan y son guías durante todo el proceso; dan seguimiento al logro de objetivos y competencias; interpelan para provocar y elevar el nivel de discusión en el grupo; contribuyen a la resolución de dudas y convierten las situaciones de aprendizaje en áreas de oportunidad.

 

¿Qué es ser estudiante en línea? El aprendizaje en la modalidad de estudios en línea incorpora el uso de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la denominada era de la información. Este uso de las TIC ha transformado la forma en como interactuamos, pero sobretodo, la manera como aprendemos; ejemplo de ello es la creación de escuelas virtuales en las que podemos seguir con nuestros estudios desde la comodidad de casa o desde nuestro lugar de trabajo. Sin embargo, esta modalidad de estudios presenta nuevos retos y desafíos para quienes aspiran a convertirse en estudiantes en línea. Quien estudia en línea no se sujeta a espacios físicos con horarios rígidos. La flexibilidad da paso a la autorregulación, lo que implica determinar dónde, cómo, cuándo, y cuánto estudiar, adquiriendo un papel protagónico dentro del proceso educativo. La ventaja que supone no tener que trasladarse a un lugar específico, en un horario establecido, hace incluyente la modalidad, porque permite que cualquier persona, independientemente de sus ocupaciones o circunstancias de movilidad, se incorpore a un programa educativo; cualquier persona con acceso a Internet puede estudiar en línea en cualquier lugar y en cualquier momento. Bajo esta modalidad, el proceso educativo se enfoca más al aprendizaje que a la enseñanza, incorporando actividades y experiencias estimulantes para la autogestión y la colaboración. Quienes estudian aprenden de manera independiente, ya que tienen a su disposición un conjunto de elementos que les permiten contar con tutoriales e información para el autoaprendizaje, sin depender de los docentes para tener acceso.

“Lo anterior me parece un acierto que responde a las nuevas demandas educativas, los nuevos tiempos exigen profesionistas con capacidad de análisis critico y no solo una buena memoria.”

 

 Las características que deben poseer los estudiantes en línea y los retos que enfrentarán son: · Actitud proactiva. Disponen de un amplio margen de libertad y autonomía, que les permitirá tomar decisiones respecto a su aprendizaje y desempeño, sin perder de vista el objetivo planteado. · Compromiso con el aprendizaje. Son responsables de su aprendizaje, pues se convierten en agentes activos y autogestores del mismo.

“La actitud proactiva es una vertiente que se ha venido desarrollando con mucho entusiasmo los últimos años, y coincido abismalmente en que es una actitud que nos permite relacionarnos de mejor manera con nuestros pares y superiores, en los trabajos y en los equipos colaborativos es de suma importancia pues demuestra a los demás nuestro interés en la actividad que venimos realizando.”

 · Conciencia de las actitudes, destrezas, habilidades y estrategias propias. Los estudiantes en línea deben aprender a aprender, para lo cual tendrán que generar y potencializar estrategias que les faciliten la recepción y el análisis de la información en cualquier momento, en cualquier lugar, de cualquier forma y al ritmo que decidan. · Actitud para trabajar en entornos colaborativos. Tienen la oportunidad de conocer a diferentes personas, lugares, estrategias de estudio e historias de vida de las cuales pueden aprender. El aprendizaje entre pares enriquece el propio proceso cognitivo. · Metas propias. Establecer metas y buscar alternativas de solución en caso de tener inconvenientes. En esta modalidad los límites los pone el estudiante. · Aprendizaje autónomo y autogestivo.

“Las metas son un componente que, en mi opinión, nos vuelve humanos y que, quizás, en la pirámide de Maslow se ilustra como la autorealización, es real la importancia de tener un objetivo para saber a dónde dirigir y como adecuar nuestros esfuerzos.”

Deben generar destrezas relacionadas con la comunicación, la búsqueda, la selección, la producción, la difusión de la información y el conocimiento. Hasta ahora hemos hecho referencia a las cualidades académicas de los estudiantes en línea, pero recordemos que, como cualquier otra persona, quienes estudian experimentan una gama de emociones a lo largo de diferentes momentos de sus procesos de aprendizaje, por lo que a continuación ofrecemos algunas sugerencias que pueden resultar de interés para quienes formen parte de un proceso educativo virtual:

 

Identificar, controlar y manejar nuestras emociones y reconocer cómo reaccionamos para adaptarnos a las circunstancias que todo el tiempo están cambiando a nuestro alrededor. ü Comprender y responder con empatía para atender y entender los requerimientos de apoyo que hagan nuestros compañeros y compañeras. ü Saber tratar a los demás, influir positivamente, motivar e inspirar al grupo, trabajar en equipo y mejorar la manera en la que nos comunicamos

Las competencias interpersonales constituyen herramientas básicas para el desarrollo humano. En la medida que los estudiantes en línea potencien las habilidades tanto académicas como interpersonales descritas en los apartados anteriores, se podrán superar los retos de esta modalidad, lo que les permitirá tomar decisiones, solucionar problemas, integrar, organizar y gestionar información, pero principalmente, aprender a aprender. Retos para quienes estudian en línea · Dejar atrás el aprendizaje dirigido. En esta modalidad tenemos que aprender a ser autogestivos, autocríticos y reflexivos. La decisión respecto a nuestro aprendizaje y desempeño depende primordialmente de nosotros y de cómo administremos el tiempo.

“Básicamente, es nuestra voluntad a deshilar la educación tradicional que venimos recibiendo desde que tenemos memoria, dejar de depender en los otros y asumirnos como responsables de nuestro aprendizaje y dueños de nuestro tiempo.”

 · Adoptar una actitud crítica y creativa frente a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). · Cuestionar, replantear, investigar e idear nuevas formas de descubrir, con el impulso de seguir explorando y generar la oportunidad para obtener más conocimientos. · Evitemos tan sólo memorizar y repetir. Hoy en día es muy importante analizar y procesar la información para apropiarnos del conocimiento y proyectar nuestro saber. · Adaptarse al trabajo en un entorno cambiante, valiéndonos de la creatividad, la comunicación, la colaboración y la resolución de problemas. · Dejar atrás los entornos competitivos. El trabajo colaborativo enriquece nuestro conocimiento y fortalece nuestra capacidad de aprender a aprender. · Gestión y administración del tiempo. Debemos crear una agenda que nos permita programar todas las actividades a realizar (escolares, personales, laborales); esto nos permitirá administrar los tiempos. · Destrezas comunicativas. Debemos potencializar nuestras habilidades de lectura y escritura. Se tendrá que hacer un uso correcto de las letras mayúsculas, ya que, en un ambiente virtual, escribir únicamente en mayúsculas significa gritar. · Fortalecer la comunicación escrita, ya que es el recurso principal para expresarse en la modalidad en línea, por lo que requeriremos ampliar los conocimientos relacionados con la gramática, la sintaxis y la semántica. El desafío más grande que enfrentamos como estudiantes en línea es “convertirnos en analfabetas digitales, es decir, poder identificar cuando hay una necesidad de información; trabajar con diversas fuentes y códigos; saber manejar la sobrecarga de información y discriminar la calidad de las fuentes; organizar la información y utilizarla

 

eficazmente; saber comunicar a otros la información encontrada”. (Cabero Almenara & Llorente Cejudo, 2008, pág. 13). Se trata de navegar en la red, no de naufragar en ella. De acuerdo a la información presentada, ser estudiantes en línea implica ciertos saberes, actitudes, retos, exigencias, ventajas y compromisos, pero sobre todo la disposición de aprender. La educación en línea no tiene porqué concebirse como fácil o difícil. Quienes estudian en esta modalidad educativa tienen ante sí la oportunidad de marcar su propio ritmo de aprendizaje y trazar sus horizontes de estudio de acuerdo con sus metas académicas.

Mitos de la educación a distancia Ahora, es momento de mencionar algunos mitos relacionados con la educación en línea:

 · Es fácil y sencillo estudiar en línea, sólo hay que estar en la computadora y ya.

· No hay que leer nada, basta con copiar y pegar la información que encuentre en la red.

· Como no nos conocen (físicamente), podemos dejar de estudiar en cualquier momento. En contraparte con el primer mito, hay quienes creen que estudiar en línea es difícil y muy complicado debido a que deben ser expertos en la tecnología. Sin embargo, conforme vayamos avanzando en la modalidad abierta y a distancia, nos iremos dando cuenta que estos mitos son falsos, ya que ser estudiante en línea no es fácil ni difícil; basta con aplicar estrategias y acciones que nos permitan autogestionar el aprendizaje. Asimismo, resulta fundamental crear un compromiso con nuestro aprendizaje y desarrollar nuestra comprensión lectora, ya que entender lo que leemos nos evitará frustraciones y pérdidas de tiempo.

“La educación a distancia no es un juego ni una excusa para gozar de un titulo por el que no se trabajó, es de suma importancia dedicar nuestro tiempo y esfuerzo tal cual estuviéramos en un aula, a decir verdad es el siguiente paso, si bien es cierto que hay algunas carreras que por su índole practico son mas complicadas de enseñar en línea es tiempo de ajustarlas y adecuarlas a los nuevos tiempos en donde el acceso a Internet se ha hecho universal y ha pasado de ser un lujo a una necesidad.”

 

 

Recuerda:

PARA APRENDER, HAY QUE LEER. Ahora, repasemos brevemente las características de la educación en línea (modalidad abierta y a distancia

Educación en línea (virtual) La importancia creciente de la informática y la aplicación de las redes de comunicación a través de Internet supone cambios en los modelos de enseñanza, en la función de profesores, en la responsabilidad que la sociedad deposita en ellos, en la relación con alumnos y alumnas, así como en la implicación en sus procesos de aprendizaje y de evaluación. La educación en línea modifica la distancia y el tiempo, así como la forma de construir conocimientos. Con las tecnologías informáticas y la convergencia de medios, el paradigma de recepción unidireccional modifica y se conforma una visión multimedia, interactiva, multidireccional y multisensorial que configura verdaderos ambientes de aprendizaje que rompen con la rigidez de la escuela y ayudan a que emerjan comunidades dialógicas que reconocen la formación como un proceso a lo largo de la vida.

“EL área informática se transformo en aprendizaje globalizado y asimilado a todo aquel interesado y letrado de forma básica, que hace más sencillo la ejemplificación y los diagramas de aprendizaje, el flujo de información y el tema de cerrar las brechas generacionales, sociales, etc., por otro lado el tema de movilidad es sin lugar a dudas uno de los más beneficiados pues sale de la ecuación y permite a los interesados en el aprendizaje a usar esa energía en los estudios.”

Del soporte puramente textual se pasa al multitextual, hipertextual, y multireferencial. Empero, es necesario adquirir nuevas habilidades y competenciasque permitan tener el juicio crítico necesario para buscar, seleccionar, analizar, procesar, y comunicar información sin naufragar en el mar de datos que día a día nos bombardea. Estamos transitando de una educación racional a una integral, de espacios de instrucción a espacios educativos. La educación en línea implica la presencia virtual de la otredad, capaz de interpelar, cuestionar y poner en duda las certezas tradicionales. A través de los nuevos medios, herramientas y soportes tecnológicos es posible una nutrida interacción comunicativa en tiempo real o diferido. Esta nueva manera de aprender requiere de un compromiso serio con nosotros y con otras personas. Implica el tránsito de una visión heterónoma, con alumnos siguiendo instrucciones, a una visión autónoma donde se responsabilizan y son parte del proceso de construcción del conocimiento, a través del diálogo con otras personas. La educación abierta y a distancia se construye a partir de aportaciones personales y reflexiones que se comparten. La plataforma tecnológica favorece la configuración de comunidades de aprendizaje, la administración de tareas y el seguimiento de la intervención de los participantes.

 

En la educación presencial

La interacción entre profesores y alumnos se limita a la duración de la sesión. ü El aprendizaje es colaborativo, restringido al espacio del aula y al momento. ü Se desarrollan habilidades, actitudes y valores de manera colateral. ü La exposición de los profesores es el método didáctico privilegiado. ü Emplea de forma ocasional la tecnología.

 

En la educación en línea

ü Los profesores están en interacción con los alumnos y existe un cómodo manejo de los tiempos. ü El aprendizaje es colaborativo con una asesoría más personalizada, que trasciende el espacio del aula. ü Se desarrollan habilidades, actitudes y valores de una manera programada y se evalúa su logro. ü Se utilizan una variedad de técnicas didácticas y medios virtuales además del auxilio de los profesores. ü Emplea cotidianamente la tecnología para enriquecer y hacer más eficaz el proceso de aprendizaje

 

De la pasividad a la proactividad En un entorno virtual no hay lugar para un aprendizaje pasivo y dirigido, el cual se caracteriza por la sumisión de los alumnos ante el conocimiento absoluto e inapelable de los profesores. En contraste, quienes estudian en línea no esperan a que los docentes les indiquen lo que tienen que hacer; toman un papel activo al involucrarse en el proceso como responsables de su aprendizaje. Las herramientas de comunicación permiten la interacción y colaboración entre pares, lo cual promueve la autocrítica en la dinámica grupal. Además, en la modalidad en línea existen recursos tecnológicos que generan registros que identifican si los estudiantes participan o no.

 

 

En palabras de García Aretio (2014), “La educación a distancia se basa en un diálogo didáctico mediado entre docentes de una institución y los estudiantes que, ubicados en espacio diferente al de aquellos, aprenden de forma independiente o grupal.” (pág. 19). Los y las estudiantes en línea no están sujetos a espacios físicos con horarios rígidos. La flexibilidad da paso a la autorregulación, lo que implica que los propios estudiantes determinen dónde, cómo, cuándo, y cuánto estudian, otorgándoles un papel protagónico dentro del proceso educativo. La ventaja que supone no tener que trasladarse a un lugar específico, en un horario establecido, hace incluyente la modalidad porque permite que cualquier persona, independientemente de sus ocupaciones o circunstancias de movilidad, se incorpore a un programa educativo; cualquier persona con acceso a Internet puede estudiar en línea en cualquier lugar y en cualquier momento.

“Como he tenido el gusto de comentar, la movilidad sale de la ecuación permitiendo a los asistentes optimizar sus recursos y tiempos para lograr sus objetivos de aprendizaje, la flexibilidad juega un factor de suma importancia puesto que nos otorga un derecho y obligación sobre nosotros mismos, nuestro tiempo y demás factores que rigen nuestra cotidianidad.”

 

Sin embargo, pese a que la modalidad es flexible, existen fechas de entrega, por lo que es muy importante administrar los tiempos a fin de cumplir cabalmente con las actividades académicas. En la modalidad presencial, los estudiantes muchas veces no tienen oportunidad de externar una duda o inquietud; en cambio, en la modalidad en línea, existe la facilidad de compartir las dudas mediante el foro grupal o por mensajería interna (Esta opción está desabilitada en el curso propedéutico). Los estudiantes interactúan de manera síncrona (en tiempo real) o asincrónica (en tiempo diferido) con los docentes y con los compañeros de grupo, no necesariamente de manera simultánea, sino cada uno a su propio ritmo, de acuerdo con sus posibilidades y disposición en diferentes momentos. En el aula virtual, los estudiantes cuentan con una serie de materiales recomendados por los desarrolladores del curso para potenciar el aprendizaje e interactúan con los contenidos y compañeros para construir el conocimiento y ampliar sus experiencias. Además, existe la posibilidad de que, si surge una duda, una inquietud, o simplemente el interés de profundizar en algún tema y enriquecer sus conocimientos, puedan buscar fuentes de información adicionales y obtener material de estudio extra, rompiendo el límite del aula, pues se tiene como principal herramienta la red mundial (World Wide Web), pero aprendiendo a hacer un uso crítico de la información y a cuidar la confiabilidad de las fuentes. Ya identificamos los elementos primordiales para enfrentarnos a esta modalidad y lo que implica ser estudiante en línea. Ahora, esforcémonos y tengamos confianza en lo que realizamos. El verdadero aprendizaje no se basa en consumir ideas o información, sino en apropiarnos del conocimiento.

 

Fuentes de consulta Bautista, G., Borges, F., & Forés, A. (2006). Didáctica universitaria en Entornos Virtuales de Enseñanza-Aprendizaje. Madrid: Ediciones Narcea. Bellot, A. y Sangrá, A. (2010) Docencia en entornos virtuales de aprendizaje. España, UOC. Material editado para el curso impartido a docentes de la UPN. Cabero Almenara, J., & Llorente Cejudo, M. (2008). La alfabetización digital de los alumnos. Competencias digitales para el siglo XXI. Revista portuguesa de pedagogía, 7- 28. García Aretio, L. (2014). Bases, mediaciones y futuro de la EaD en la sociedad digital. Madrid: Editorial síntesis. Ortíz, J. R. (1998). La educación a distancia en el umbral del nuevo paradigma telemático. Informe de Investigaciones Educativas. Universidad Nacional Abierta. http://biblo.una.edu.ve/ojs/index.php/IIE/article/view/138/128 Palacios-Jiménez, N. M. (2005). Un panorama de la educación a distancia. Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social, 461-463.


S3. Actividad 3. Análisis del programa educativo

FERNANDO CAMBEROS División de Ciencias Exactas, Ingeniería y Tecnología (DCEIT) lng. en Gestión Industrial Grupo: CIVUL-1E-2020-034 ...